miércoles, 19 de noviembre de 2008
domingo, 16 de noviembre de 2008
miércoles, 5 de noviembre de 2008
100% OBAMA
¡Impresionante! ¡Histórico! Ganó Obama y es el primer presidente negro de EE.UU. ¡Mucha actitud!
Me puso muy contento la victoria de Obama y aún más el cambio de gobierno; finalmente culmina el reinado Bush.
Debido a que quiero mucho a EE.UU. con todos sus defectos y virtudes, me alegra muchísimo que Barak Obama haya ganado. Espero de corazón que Obama genere los cambios necesarios para mejorar la imágen pública de EE.UU. En el reinado de Bush la imágen pública de EE.UU. sufrió muchísimo y creo que es necesario, no sólo para los norteamericanos sino para todo el mundo, que EE.UU. la mejore y pronto.
En el diario La Nación leí un resumen de las propuestas de los candidatos y una de ellas me generó una gran felicidad: "Se opone a la guerra desde 2002. A lo largo de su campaña sostuvo que Estados Unidos debe salir de Irak de forma responsable, para lo que propuso un calendario de retirada de 16 meses. También quiere destinar 2000 millones de dólares para ayudar a los refugiados iraquíes." Me alegra la retirada de Iraq pero más aún el compromiso de destinar 2000 millones de dólares para ayudar a los refugiados. En el pasado, EE.UU. entraba, luchaba y se iba (ej. Afghanistan); en el presente, un EE.UU. más maduro alarga el proceso para ayudar. Ayudar a los refugiados con comida, vestimenta y educación es crucial para evitar un potencial sentimiento de rencor por parte del pueblo "invadido" o "liberado" dependiendo de cómo cada uno lo vea.
Quiero felicitar al pueblo norteamericano por su nuevo presidente electo y por los discursos de McCain y Obama de hoy a la madrugada. Los discursos de ambos candidatos me dan esperanza, esperanza de que algún día mi país, Argentina, madure.
Me puso muy contento la victoria de Obama y aún más el cambio de gobierno; finalmente culmina el reinado Bush.
Debido a que quiero mucho a EE.UU. con todos sus defectos y virtudes, me alegra muchísimo que Barak Obama haya ganado. Espero de corazón que Obama genere los cambios necesarios para mejorar la imágen pública de EE.UU. En el reinado de Bush la imágen pública de EE.UU. sufrió muchísimo y creo que es necesario, no sólo para los norteamericanos sino para todo el mundo, que EE.UU. la mejore y pronto.
En el diario La Nación leí un resumen de las propuestas de los candidatos y una de ellas me generó una gran felicidad: "Se opone a la guerra desde 2002. A lo largo de su campaña sostuvo que Estados Unidos debe salir de Irak de forma responsable, para lo que propuso un calendario de retirada de 16 meses. También quiere destinar 2000 millones de dólares para ayudar a los refugiados iraquíes." Me alegra la retirada de Iraq pero más aún el compromiso de destinar 2000 millones de dólares para ayudar a los refugiados. En el pasado, EE.UU. entraba, luchaba y se iba (ej. Afghanistan); en el presente, un EE.UU. más maduro alarga el proceso para ayudar. Ayudar a los refugiados con comida, vestimenta y educación es crucial para evitar un potencial sentimiento de rencor por parte del pueblo "invadido" o "liberado" dependiendo de cómo cada uno lo vea.
Quiero felicitar al pueblo norteamericano por su nuevo presidente electo y por los discursos de McCain y Obama de hoy a la madrugada. Los discursos de ambos candidatos me dan esperanza, esperanza de que algún día mi país, Argentina, madure.
martes, 4 de noviembre de 2008
100% STARBUCKS

Ayer pisé por primera vez el único Starbucks en Argentina. Compré un Frappuccino y me transporté a Mi Starbucks personal, el que tiene la mejor actitud, el de la esquina de José Ortega y Gassete y Nuñez de Balboa (Madrid, España). Muy groso!
Hace más de siete meses que no consumía un Frappuccino y lo extrañaba muchísimo! Fue un flash, tanto por la bebida como por la memoria asociativa de su sabor. Normalmente son los olores que me recuerdan momentos vividos pero esta vez fue una bebida. Es increíble el poder que tienen algunos productos tan simples para generar sensaciones diversas.
Emprendí un viaje lleno de nostalgia y alegría que hacía escala en grandes momentos compartidos con mi gente querida. Navegué mis memorias sin rumbo hasta que la poción mágica se terminó de consumir. En mi trip recordaba mañanas en el Starbucks de Chueca y en el de Padre Damian con Gonza, Fede, Fran y Vanesa, mediodías en el de Serrano con Vero, María, Meme, Javi y Luigi y tardes en el de Ortega y Gasset con Pinda, Nacho, Blas, Abu, Pancha, Mar, Pato y las chicas. También recordaba el Starbucks de Montecito (CA) en el que frenaba todas las tardes cuando volvía en bici de SBCC y el de Cambridge (MA) cuando pasaba a visitarlos a Alec y a Feli. Como diría Guille de Mafalda: "¡Viste todas las memorias que hay en un Frappuccino!".
martes, 28 de octubre de 2008
100% INER-TRIP
El lunes 20 de octubre comenzó mi road trip por Cuyo. Les podría relatar con detalle todo el viaje pero la verdad, no estoy de humor ni tengo ganas para hacerlo; prefiero hacerles un resumen y concentrarme en parte del mismo. En siete días pude visitar San Luis (la capital), la Sierra de las Quijadas, San Agustín del Valle Fértil, el Valle de la Luna, Talampaya, Papagayos, Merlo y Rosario.
Highs & Lows del viaje
Highs: Talampaya y la visita a la casa de Zoe en Papagayos (San Luis). La excursión en bici por Talampaya fue espectacular, muy recomendable; y mi visita a la casa de Zoe, la mujer que me crió y a la que considero una madre más fue... algo que debería haber hecho antes.
Lows: San Luis (capital). Me pareció una ciudad más y bastante cara.
Se me complica describir lo que sentí durante mi estadia en Papagayos, el pueblo donde vive y nació la persona más buena y generosa que conozco, Zoe.
Antes de describirles lo que sentí, creo que debería explicarles quién es Zoe. Zoe es, fue y será mi niñera, mi amiga y una de mis madres, la de mis hermanos, la de mis tíos y la de mi mamá. Forma parte de nuestra familia desde que nació mi tía. Dedicó su vida a servir y a ayudar al prójimo; para mi es como la Madre Teresa pero Argentina. Cuando yo era un bebé, Zoe me llevaba a misa de 7:00am con mi mamadera con jugo de mandarina - era alérgico a la leche materna - me dio de comer, me vistió, me hizo compañía cuando veía películas de miedo y me consoló cuando algo me frustraba; Zoe es mi embajadora personal del Quan. Para que tengan una idea de la gran persona que es Zoe, hay veces que mis amigos no me preguntan por cómo estoy yo sino por cómo anda Zoe. Es y muy probablemente será la persona más querida que conozca.
Cuando llegué a la casa de Zoe en Papagayos (San Luis) sentí una gran felicidad; hacía tiempo que quería conocer su otra vida, la vida que yo no tenía el lujo de compartir con ella. Me esperaba empitucadísima (tenía puesto una camisa blanca con volados, un pantalón negro y unos zapatos de baile) con su sobrino, la mujer de su sobrino y sus dos hijos. La casa era rústica y humilde como la de un albañil pero Zoe estaba felíz y extremadamente verborrágica, no paró de hablar un minuto, quería que su sobrino me mostrase todo San Luis. Cenamos un asado increíble con vino, cerveza y gaseosa; para ella era un acontecimiento muy importante. Cuando me mostraba su casa sentía que mi corazón se partía - no me considero una persona sentimental, más bien una persona fría pero cuando caminaba por los ambientes casi se me pianta un lagrimón. Ni cabeza daba vueltas y vueltas, no paraba de pensar en su vida sacrificada y servicial y lo simple que es la mía, en lo mucho que me dió y lo poco que le di, en la suerte que tuve yo y en la poca que tuvo ella. Hay un dicho que dice que rico no es el que más tiene pero el que menos necesita, pero sólo los iluminados lo pueden llevar a la práctica. Todos sabemos que la vida no es justa pero son momentos como el que viví yo en los que realmente nos damos cuenta de lo injusta que es. Creo que todos lo sentimos a veces cuando vemos los cartoneros pero una cosa es ver a un extraño en situaciones desagradables y otra muy diferente es ver a personas que queremos mucho.
Al día siguiente su sobrino me acompañó con sus dos hijos a Merlo y luego fuimos a la casa de campo de Zoe, en la que vive con su hermano y su nuera (en la casa del pueblo está viviendo su sobrino), para comer un cabrito asado. Me trataron como a un rei y yo... no sabía cómo reaccionar. Zoe me mostró todo el lugar incluido su cuarto, el cuarto que me prestaría a mi si volvise.
Mi visita a lo de Zoe me alegra por un lado y me duele por otro. No soy comunista ni socialista pero sí me gustaría que la vida fuera más equitativa. No creo mucho en la igualdad pero sí en la equidad, y a la vida le falta mucho para ser equitativa. Como Zoe habrá millones de personas a las que la vida las debería haber tratado mejor. Realmente espero que el famoso espejito cobre vida, ese espejito que refleja lo que das, el espejito que te tira buena onda si le tirás buena onda y el que te tira mala onda si le tirás mala onda. Hay mucha gente que se merece mucho más.

Highs & Lows del viaje
Highs: Talampaya y la visita a la casa de Zoe en Papagayos (San Luis). La excursión en bici por Talampaya fue espectacular, muy recomendable; y mi visita a la casa de Zoe, la mujer que me crió y a la que considero una madre más fue... algo que debería haber hecho antes.
Lows: San Luis (capital). Me pareció una ciudad más y bastante cara.
Se me complica describir lo que sentí durante mi estadia en Papagayos, el pueblo donde vive y nació la persona más buena y generosa que conozco, Zoe.
Antes de describirles lo que sentí, creo que debería explicarles quién es Zoe. Zoe es, fue y será mi niñera, mi amiga y una de mis madres, la de mis hermanos, la de mis tíos y la de mi mamá. Forma parte de nuestra familia desde que nació mi tía. Dedicó su vida a servir y a ayudar al prójimo; para mi es como la Madre Teresa pero Argentina. Cuando yo era un bebé, Zoe me llevaba a misa de 7:00am con mi mamadera con jugo de mandarina - era alérgico a la leche materna - me dio de comer, me vistió, me hizo compañía cuando veía películas de miedo y me consoló cuando algo me frustraba; Zoe es mi embajadora personal del Quan. Para que tengan una idea de la gran persona que es Zoe, hay veces que mis amigos no me preguntan por cómo estoy yo sino por cómo anda Zoe. Es y muy probablemente será la persona más querida que conozca.
Cuando llegué a la casa de Zoe en Papagayos (San Luis) sentí una gran felicidad; hacía tiempo que quería conocer su otra vida, la vida que yo no tenía el lujo de compartir con ella. Me esperaba empitucadísima (tenía puesto una camisa blanca con volados, un pantalón negro y unos zapatos de baile) con su sobrino, la mujer de su sobrino y sus dos hijos. La casa era rústica y humilde como la de un albañil pero Zoe estaba felíz y extremadamente verborrágica, no paró de hablar un minuto, quería que su sobrino me mostrase todo San Luis. Cenamos un asado increíble con vino, cerveza y gaseosa; para ella era un acontecimiento muy importante. Cuando me mostraba su casa sentía que mi corazón se partía - no me considero una persona sentimental, más bien una persona fría pero cuando caminaba por los ambientes casi se me pianta un lagrimón. Ni cabeza daba vueltas y vueltas, no paraba de pensar en su vida sacrificada y servicial y lo simple que es la mía, en lo mucho que me dió y lo poco que le di, en la suerte que tuve yo y en la poca que tuvo ella. Hay un dicho que dice que rico no es el que más tiene pero el que menos necesita, pero sólo los iluminados lo pueden llevar a la práctica. Todos sabemos que la vida no es justa pero son momentos como el que viví yo en los que realmente nos damos cuenta de lo injusta que es. Creo que todos lo sentimos a veces cuando vemos los cartoneros pero una cosa es ver a un extraño en situaciones desagradables y otra muy diferente es ver a personas que queremos mucho.
Al día siguiente su sobrino me acompañó con sus dos hijos a Merlo y luego fuimos a la casa de campo de Zoe, en la que vive con su hermano y su nuera (en la casa del pueblo está viviendo su sobrino), para comer un cabrito asado. Me trataron como a un rei y yo... no sabía cómo reaccionar. Zoe me mostró todo el lugar incluido su cuarto, el cuarto que me prestaría a mi si volvise.
Mi visita a lo de Zoe me alegra por un lado y me duele por otro. No soy comunista ni socialista pero sí me gustaría que la vida fuera más equitativa. No creo mucho en la igualdad pero sí en la equidad, y a la vida le falta mucho para ser equitativa. Como Zoe habrá millones de personas a las que la vida las debería haber tratado mejor. Realmente espero que el famoso espejito cobre vida, ese espejito que refleja lo que das, el espejito que te tira buena onda si le tirás buena onda y el que te tira mala onda si le tirás mala onda. Hay mucha gente que se merece mucho más.

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